Autos compartidos (el mejor coche es el ajeno)

Si necesitas un automóvil, ¿es indispensable poseerlo o más bien requieres utilizarlo? Un sistema de compartición permite disfrutar de un coche –es decir, usarlo– sin tantos gastos ni las molestias de ser dueño.

Autos Compartidos de México, S.A.P.I. de C.V. Carrot, car sharing company during start-up in Mexico City. Nissan March / Micra rental unit. Photo by Rogelio Rivera-Nava / www.rogelioriveranava.com / Smartphone shot / [ Focal length: 3.85 mm (fixed) | Shutter speed: 1/559 second | f number: 2.8 ]

Autos Compartidos de México, S.A.P.I. de C.V. Carrot, car sharing company during start-up in Mexico City. Nissan March / Micra rental unit. Photo by Rogelio Rivera-Nava / http://www.rogelioriveranava.com / Smartphone shot / [ Focal length: 3.85 mm (fixed) | Shutter speed: 1/559 second | f number: 2.8 ]

[Alcance geográfico: México, Latinoamérica] [Tema: Automóviles compartidos o de renta ocasional] [Artículo publicado originalmente el 20 de mayo de 2012 en un antiguo blog, ahora perdido en la inmensidad de Internet]

Los sistemas de renta ocasional, más conocidos como autos compartidos, se encuentran seguramente entre las opciones de movilidad para las sociedades del futuro; aunque, como todos sabemos, no son nada nuevo en países del Primer Mundo. Estos sistemas, que existen desde hace años en Europa y Estados Unidos, resultan ser muy prácticos. Un ejemplo es Zipcar, que, ahora que la menciono, tiene a México en la mira.

En un sistema de renta ocasional, los usuarios llegan a alguno de los puntos de recolección (la mayoría de las veces, un estacionamiento); abren uno de los automóviles disponibles, mediante algún método de reconocimiento (una tarjeta con transpondedor, por ejemplo), y se van conduciendo. Una vez que terminan de usar el auto, devuelven éste en alguna de las estaciones del sistema, ya sea en la misma en donde lo recogieron o en otra. Los usuarios pagan una tarifa por usar el automóvil y no tienen qué preocuparse por las cuotas de un crédito, los gastos de mantenimiento, impuestos, seguros, etcétera, ocasionados por poseer un coche.

Como bien se dice entre los adeptos a los sistemas compartidos, cuando requieres barrenar una pared, el objetivo principal es el barreno (el hoyo), no la posesión de un taladro (gracias @alberto_vb_). Lo más común es que ese taladro que sirve para barrenar, muy probablemente permanecerá almacenado en algún lugar de nuestros hogares, sin usarse durante largas temporadas. En las raras ocasiones que sea necesario perforar una pared, piso o algún material, el taladro será desempolvado para cumplir su labor y luego regresará a su lugar de descanso.

En menor proporción, con los coches pasa algo un similar. El orgulloso dueño abordará su automóvil cada mañana y saldrá rumbo a su lugar de trabajo; estacionará su valiosa posesión con ruedas y cumplirá la jornada laboral; quizá la usará ocasionalmente para salir a cumplir tareas o a comer o, al finalizar su jornada, para ir a socializar. Llegado algún momento del día, regresará a su casa y estacionará su automóvil, en espera de los traslados del día siguiente.

Del total de horas del día, ¿cuánto tiempo utilizas tu coche? ¿Dos, tres, seis, ocho horas?… A menos que seas vendedor, ajustador (tasador) de seguros, patrullero (policía) o chofer de taxi (coche de alquiler), lo más probable es que tu automóvil permanezca inmóvil entre 16 y 22 horas diarias.

[  ]

La renta ocasional permite ahorrar

Tal como el ejemplo del taladro, lo que se necesita de un auto es que nos transporte, no necesariamente poseerlo. Obviamente, algunos preferirán seguir presumiendo que tienen tal o cual coche de prestigiosa marca, pero no es de la incumbencia de este artículo hurgar en la psicología de los dueños.

Poseer un automóvil es muy costoso. Para un jefe de familia, los costos directos de un automóvil pueden consumir fácilmente 15% de sus ingresos. Estos padres o madres de familia tal vez gasten más en renta de una casa, en comida o en colegiaturas de sus hijos; pero, en el mejor de los casos, los gastos del auto representarán un gasto significativo. Para una persona sin hijos y que viven en una vivienda propia, los costos de auto pueden representar 30% del total de sus gastos. En esta estimación se deben sumar todos y cada uno de los costos, los lavados y propinas inclusive. En el cálculo, muchos olvidan la depreciación que, en resumen, es el precio que se paga por el coche nuevo, al que se le debe restar lo que se obtiene cuando se revende, después de pocos o muchos años de uso. ¿Tú has calculado cuánto gastas en coche?

Y si divides los costos del auto entre las horas que lo usas (es decir, las horas que el auto te moviliza a ti), el precio por hora de uso se aleja de la definición de “racional”.

Compartir automóvil, en cambio, permite olvidarse de las muchas obligaciones de poseerlo. Ni siquiera es necesario preocuparse por tener un espacio para estacionarlo de noche. Reparaciones, mantenimiento, lavados, depreciación, cuotas del crédito para comprarlo, seguros, impuestos y revisiones ambientales se pueden ir derechito al carajo.

Pequeño paréntesis. Considero que aquellos que suplen la falta de un coche particular con traslados diarios en taxi, no están resolviendo su movilidad de la mejor manera porque: 1. No están evitando la saturación de tráfico, porque siguen ocupando un medio de transporte no masivo, y porque los taxis circulan vacíos muchos kilómetros, mientras buscan un pasajero. 2. Quedan expuestos a arbitrariedades y malas costumbres de conducción del chofer. 3. No todos los taxis cumplen de la mejor manera las normas de emisiones. 4. Por si fuera poco lo anterior, transportarse a diario en taxi es costoso.

Las ventajas de un sistema de autos compartidos contra uno de renta tradicional son: 1. Se requiere menos tiempo y esfuerzo para contratar. 2. Cuesta menos. 3. El costo del seguro no tiene letras chiquitas.

[  ]

¿Son ecológicos los autos compartidos?

Desde mi punto de vista, la principal utilidad de los sistemas de autos compartidos es que permiten racionalizar gastos. Las bondades ecológicas –si existen tales– son una ventaja secundaria.

Aunque el público considera que la renta ocasional cumple una función primordialmente ecológica, en la práctica puede que no se cumpla tal objetivo, ya que los sistemas de renta compartida pueden ser potencialmente más contaminantes en varios acpectos. En el caso específico de Carrot, los usuarios no están interesados en ahorrar energía, debido a que la tarifa por hora incluye el costo del combustible (o de la electricidad, en el caso de los Nissan Leaf), por lo que no la pagan de sus bolsillos. Y debido a que no hay ningún incentivo para cuidar los automóviles de la empresa arrendadora, los usuarios ocasionarán más desgaste al auto; que, por consiguiente, requerirá ciclos de vida más cortos de los lubricantes y las piezas de uso del auto.

[  ]

Mi caso particular

Desde 2009, cuando dejé el trabajo por nómina y me independicé, comencé a movilizarme más en transporte público, en bicicleta y a pie. Muchas veces es más cómodo llegar a pie a zonas sobrepobladas de autos, en lugar de sufrir por encontrar un espacio de estacionamiento, por el pago de éste o por tener qué cuidarse de los estacionadores, que suelen maltatrar el coche, o se roban pertenencias o partes.

Si cuando yo acudía a una oficina usaba mi auto en días laborales dos horas en promedio, en mi nueva situación laboral usaba el auto dos horas a la semana.

En 2002, cuando dirigía la revista Autoplus, mi entonces jefe sugirió una comparativa entre automóvil, motocicleta y transporte público, de la cual concluí que lo mejor era combinar. Ahora, en la vida de freelance, lo vuelvo a comprobar.

He de aclarar que vivo en una zona céntrica, en la que es fácil desplazarse. Por estar de moda, mi barrio es un punto de encuentro, en el que es difícil encontrar lugar de estacionamiento. Los medios de transporte son abundantes y bastante eficientes en mi zona: en 2 km a la redonda tengo tres líneas del Metrobús (un sistema estilo Bus Rapid Transit), dos líneas del Metro, una línea de autobuses eléctricos (Trolebús) y el sistema de bicicletas compartidas (Ecobici). Soy usuario de todos ellos y, además, camino.

Por tales motivos, mi auto se convirtió para mí en una posesión superflua, un activo fijo con un costo elevado en comparación con la utilidad que me brindaba. Aunque en otros países existen seguros por los que se pagan sólo los kilómetros recorridos (o sea, cuando hay mayor riesgo), en México no hay tales, así que, a pesar de que mi auto permaneciera estacionado la mayor parte del tiempo, yo debía pagar el seguro irremediablemente, igual que afrontar muchos otros gastos. Debido a que no tengo un lugar de estacionamiento propio (larga historia para explicar aquí), el pago de una pensión era necesario para mí. En sus prolongadas estancias de mi auto en la pensión, el polvo y la lluvia hacían que me preocupara además por su limpieza, aunque fuera de vez en cuando.

Llevaba varios meses pensando en la posibilidad de no tener coche. Me decidí cuando comencé a llevar un balance mensual de gastos, el cual hizo evidente que mi auto era muy costoso en comparación con la utilidad que brindaba a cambio. Entonces lo vendí.

[  ]

Autos compartidos en México: el caso Carrot

Un buen día, no hace mucho, un amigo me presentó el entonces nuevo sistema de autos compartidos en México, llamado Carrot (enlace aquí). Consulté las condiciones de uso y costos, y me inscribí de inmediato. Pagué los primeros tres meses de membresía con tarjeta de crédito. Esperé cuatro días para recibir una tarjeta con transpondedor, que es mi “llave” para ingresar a los autos de Carrot.

Por pertenecer al sistema, la empresa cobra una membresía de 300 pesos trimestrales (22 dólares). Por cada hora de uso del auto (un Nissan March) se pagan 90 pesos la hora* (6.50 dólares), que incluye el costo de la gasolina. Si el usuario lo prefiere, puede rentar el auto por día por 720 pesos (52.20 dólares). Por cada hora apartada, el usuario tiene derecho a recorrer hasta 15 km. Cada kilómetro adicional cuesta 1.50 pesos (10 centavos de dólar). Al igual que la gasolina, el seguro y todos los demás costos de mantenimiento e impuestos del auto están incluidos en el precio.

(En 2013, Carrot inauguró otra modalidad, sin pago de membresía, con mayor costo por hora y menos kilómetros gratis.La distancia excedente se paga).

Agendé un auto tres días después, para cumplir tareas diversas. Llegué puntual al sitio de recolección y ahí estaba esperándome un Nissan March blanco con transmisión automática, acondicionador de aire, equipo de sonido, dirección asistida y elevalunas, bloqueo de puertas y espejos eléctricos.

La tarjeta llave que me entregaron al contratar la membresía (con transpondedor), abre las puertas del auto, al acercarla a un detector en el parabrisas. Debido a que yo fui un usuario beta de Carrot, me tocó identificarme con un código de usuario antes de arrancar el motor, lo cual se hacía con una terminal colocada en el parabrisas (foto abajo), junto al espejo retrovisor. La llave de ignición esperaba en la guantera y funcionaba como con cualquier auto.

Autos Compartidos de México, S.A.P.I. de C.V. Carrot, car sharing company during start-up in Mexico City. Nissan March / Micra rental unit. Pin code to start. / Photo by Rogelio Rivera-Nava / www.rogelioriveranava.com / Smartphone shot / [ Focal length: 3.85 mm (fixed) | Shutter speed: 1/120 second | f number: 2.8 ]

Autos Compartidos de México, S.A.P.I. de C.V. Carrot, car sharing company during start-up in Mexico City. Nissan March / Micra rental unit. Pin code to start. / Photo by Rogelio Rivera-Nava / http://www.rogelioriveranava.com / Smartphone shot / [ Focal length: 3.85 mm (fixed) | Shutter speed: 1/120 second | f number: 2.8 ]

El tiempo de préstamo debe agendarse forzosamente a través de Internet. Si el usuario considera que usará el auto más tiempo de lo originalmente planeado, tendrá que hablar para negociar una extensión de tiempo, si es posible. Una demora en la entrega se castiga con multas o suspensión de la membresía. En caso de un choque, el usuario deberá notificar a Carrot y a la aseguradora y, dado el caso, pagar el deducible.

Todo el préstamo del Carrot transcurrió maravillosamente y había pocas mejoras que pudiera sugerir por el momento. En aquel entonces (mayo de 2012), la empresa era muy joven y éramos pocos los usuarios inscritos. A medida que creciera la demanda, la logística afrontaría algunos retos de organización y logística.

[  ]

Dichos del coche ajeno

Hay un chiste que circula entre mucha gente, y que entre los periodistas de autos se escucha comúnmente: “¿Sabes cuál es el mejor coche?”, pregunta retóricamente el chistoso y luego contesta: “el ajeno”, es decir el que no le pertenece a uno. En este pensamiento se sintetiza el abuso al que se somete un automóvil por el que un usuario no pagó. Mucho temo que los Carrot terminarán siendo víctimas de los que comulgan con la idea de que el mejor coche es el ajeno, y que no lo cuidarán.

Mi recomendación para los usuarios es simple: Si usas algo ajeno, cuídalo como si fuera tuyo.

[  ]

Del consumo de combustible y coches híbridos

El Nissan March parece ser una buena opción para un sistema de autos compartidos, que están pensados para trayectos urbanos. El March es maniobrable, tiene suficiente espacio interior y es relativamente ahorrador de gasolina.

Es curioso que la gente asocia los sistemas compartidos con autos ecológicos y daré mi punto de vista al respecto: Usar un sistema de autos compartidos es, en primer lugar, cuestión de racionalización de costos. En segundo lugar puede quedar las intenciones ecológicas.

Queda siempre en entredicho cuál comportamiento es ecológico y cuál no. Los autos híbridos, en su papel de estereotipos de ecología, pueden ganarse la etiqueta de “transportes verdes” por su menor consumo de combustible; pero, desde una perspectiva más amplia, es imposible ignorar que éstos utilizan baterías, cuyo ciclo de vida de la “cuna a la tumba” ocasiona un impacto ambiental. También hay que resaltar que un auto (cualquiera) será ecológico si el conductor lo es; o sea, debido a los hábitos de conducción se puede o no ahorrar combustible.

Queda todavía por discutir el factor del costo. El Toyota Prius cuesta en México la friolera de 438,900 pesos (unos 34,000 dólares), mientras que, para adquirir un modesto Nissan March –como los del sistema Carrot– hay que desembolsar 163,300 pesos (11,800 dólares). Con lo que se compra un Prius y 1,500 dólares adicionales alcanzaría para tres March. Ambos precios son de mayo de 2012. Obviamente, para ofrecer una flotilla de Prius en lugar de los Nissan March de Carrot, la empresa debería cobrar cuotas de renta más caras***.

Bajo las mismas condiciones de uso, el March jamás se le acercará al rendimiento de gasolina del Prius, ni siquiera la versión europea del March con motor de 1.2 litros. Y debido a que la cantidad de gasolina que un motor consume es directamente proporcional a la cantidad de contaminantes que emite a la atmosfera, entre menos consuma un auto, más ecológico será. Al final de este artículo encontrarás una tabla comparativa de consumos y emisiones de CO2 del March y del Prius.

[  ]

Epílogo

Tal vez en un futuro necesitaré comprar un automóvil propio; pero, por ahora, mi mejor opción es un sistema de renta ocasional (o autos compartidos). Poco a poco, la modernidad parece estar llegando a México y una muestra es la empresa Carrot. Quizá pronto se le ocurrirá a alguien fundar una compañía de renta ocasional de taladros y otras herramientas, a la cual me inscribiré con gusto.

[  ]

Aclaraciones

*En mayo de 2012, Carrto sólo tenía disponibles Nissan March. Ahora ofrece Nissan XTrail, Nissan Leaf y Toyota Prius.

**Estos costos son de mayo de 2012.

***En 2013, Carrot comenzó a ofrecer el Toyota Pruis, debido seguramente a la presión de demostrar un comportamiento ecológico, que la gente suele ligar a la renta de autos compartidos.

[  ]

Tabla comparativa de consumos

Auto km/l l/100 Consumo en: Emisiones gr CO2 / km
1 Nissan March 1.2 europeo 23.3 4.3 ciudad/carretera, oficial 99
2 Toyota Prius 25.6 3.9 ciudad/carretera, oficial 90
3 Toyota Prius 21 4.8 ciudad, mundo real# 111
4 Toyota Prius 17.9 5.6 ciudad/carretera, mundo real# 130
5 Nissan March 17.5 5.7 ciudad/carretera, oficial 133
6 Nissan March 14.3 7.0 ciudad/carretera, mundo real# 163
7 Nissan March (Carrot) 11.4 8.8 ciudad, mundo real# 205

Notas sobre la tabla comparativa de consumos. 1. Los consumos oficiales que publican las empresas constructoras de autos suelen ser muy optimistas y bastante alejados de lo que obtiene un usuario promedio en uso cotidiano. Debido a ello, en la tabla se proporcionan cifras de pruebas realizadas en condiciones más parecidas a las normales, las cuales se marcan con la leyenda “mundo real” y un signo de número (#). 2, Entre todas estas cifras, las que mejor sirven para comparar el Prius y el March son la 4 y la 6, respectivamente. La 6 corresponde a una prueba de manejo en ciudad/carretera en México y la 4 es de Estados Unidos, también en ciudad y carretera. Sin embargo, hay que considerar que son sólo referencias, ya que una comparativa directa debería hacerse bajo las mismas condiciones. 3. En la fila 7 de la tabla está la medición según la computadora de viaje del March de Carrot, durante mi primer recorrido en ciudad.

[  ]

Referencias en Internet

Página oficial de Carrot México.

Consumo de un Nissan March europeo, con un motor de 1.2 litros, que se usa sólo de referencia.

Consumo de un Toyota Prius europeo, medido con los métodos de Europa.

Consumo obtenido por dueños del Toyota Prius, según un foro en Internet.

Consumo del Toyota Prius, según mediciones de la revista estadounidense Car and Driver.

Cifras oficiales de consumo del March, según Nissan Mexicana.

Consumo del Nissan March, según una prueba en México.

[  ]

Publicado originalmente el 20 de mayo de 2012.

6a. revisión: 25 de febrero de 2014.

Un comentario en “Autos compartidos (el mejor coche es el ajeno)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s